Tecnología con caspa española.

¿Por qué unabomber (Ted Kaczynski) decidió pasar a la vía terrorista para cambiar el mundo? Matemático brillante que con 22 años ya era profesor de la universidad de Princeton desarrolló una teoría filosófica que concluía que el problema de nuestra sociedad no es el capitalismo, sino la tecnología. A partir de la revolución industrial el desarrollo tecnológico ha alcanzado un nivel transformador relevante en nuestra relación destructiva con la naturaleza y en la desaparición de nuestra libertad individual. Puede parecer una paradoja que en la sociedad del individualismo, la libertad del individuo haya desaparecido, se la hemos entregado al sistema tecnológico que nos rodea.
Cada nuevo invento, analizado de forma aislada, no es malo. Por ejemplo con el coche podemos desplazarnos con más facilidad y más lejos. No limita nuestra libertad, porque podemos caminar o pasear o ir en un carro tirado por caballos. El problema surge cuando lo incorporamos a nuestro sistema de vida y, por ejemplo, podemos trabajar a kilómetros de nuestra casa. A partir de este momento, de forma imperceptible, hemos pasado a depender del coche. Actualmente, la mayoría de nosotros no podemos vivir sin vehículo propio. Esto lo podemos aplicar a cualquiera de los inventos que nos “facilitan” la vida. Por eso Ted Kaczynski había señalado a los CEOs e ingenieros de las grandes tecnológicas como sus enemigos, a los que atacó con sus paquetes bomba. Conmutada la pena de muerte pasó su vida en prisión cumpliendo cadena perpetua. Antes, con su presión terrorista, consiguió que se publicara su manifiesto en el New York Times. La traducción al castellano se ha publicado recientemente (1)
El mundo está en manos de una élite económica que ha conseguido llegar a una situación semejante a la esclavitud excluyendo toda posibilidad de una rebelión del pueblo porque ha conseguido doblegarlo con las migajas tecnológicas. El móvil es el símbolo de esta idea. En España tenemos nuestras élites particulares con sabor típical spanish. Si leemos historia reciente (de historiadores rigurosos y no de cantamañanas franquistas) (2,3, 4), descubrimos a las empresas del IBEX35 (todas ellas medraron en la dictadura franquista), la monarquía, la Iglesia, el ejército y la clase política. Un universo de corrupción.
¿Por qué la Iglesia y el ejército se ponen del lado del poder, considerando a los trabajadores el enemigo? Eligen ser instrumentos del poder aunque para eso tengan que traicionar al pueblo.
Es un chiste de mal gusto que sigamos manteniendo una monarquía borbónica con su historia de corrupción y crímenes sobre el pueblo. Actualmente, el uvepalito está tan lejos de la gente que solo representa a lo más rancio y tenebroso de nuestro sistema. Lo realmente sobrecogedor es que haya trabajadores que apoyan opciones que claramente van en su contra de su clase y sus intereses. Se ha convertido el sistema democrático en una caricatura en manos de grandes empresas publicitarias. Incluso los partidos supuestamente de izquierdas están más preocupados de las encuestas electorales que de propuestas serias aplicables a medio-largo plazo.
Seguiremos mirando al móvil, explotados por el sistema mientras los ecosistemas se derrumban a nuestro alrededor.

1. Theodore J. Kaczynski. Desde un bosque lejano. Editorial Errata Naturae.
2. Paul Preston, Un pueblo traicionado (España de 1874 a nuestros días. Corrupción, incompetencia política y división social). Editorial Debate
3. Herbert R. Southworth. El mito de la cruzada de Franco. Editorial Debolsillo.
4. Gerald Brenan. El laberinto español. Editorial Austral.

Comentarios

Entradas populares