jueves, 13 de noviembre de 2008

Os presento a la Azumi

Hola, venía porque quería comprar una flauta travesera.
Mmm, veamos,… ¿la querías con llaves abiertas o cerradas?
Estoo,… no sabíaa,…
Tenemos modelos con las llaves alineadas o no.
Uff!. Yo,… solo sé que quiero una flauta,… creo que tendré que venir otro día.

Ya era verano, antes de acabar el curso del año 2000, cuando decidí aprender a tocar la flauta travesera. Fue una decisión rápida consecuencia de aquella sugerencia de Ignasi. El tocaba desde hacía poco el saxo y me pasó el gusanillo. 
Hace muchos años  aprendí algunos rudimentos de guitarra (hasta el Romance Anónimo o la Rue de Saint Jaques de Fosses de Moustaki) pero jamás se me había pasado por la cabeza lo de tocar un instrumento de viento. Por cierto, en francés se diferencian aquellos instrumentos que se tocan (piano, percusión, guitarra,…) de los que se hacen sonar (todos los de viento). En castellano todos se tocan.

Finalmente acabé con una Yamaha de estudiante con el cuerpo y embocadura de alpaca bañada en plata. Ah! se me olvidaba decirte que las llaves estaban alineadas (línea recta perfecta) y eran abiertas.

Tras una evolución exponencial el primer año la cosa se estancó un poco en los dos siguientes y más y más. Cuando el aburrimiento total invadió tanto al profesor como a mí decidí parar. Fue un año si dar clases a cambio de apuntarme a la banda de la escuela de música de Arenys. Para un instrumento melódico como es el caso de los de viento (solo unos pocos privilegiados son capaces de conseguir dos notas a la vez) el tocar en grupo te devuelve a la vida. 

Es una banda ecléctica, hemos llegado a tocar una pieza barroca, música de películas, rock, blues, vals, últimos éxitos del momento,… nos lo pasamos en grande.

Y volví. Sí, volví a dar clases, ahora ni la actual profesora ni yo estamos aburridos. Estoy abordando, con descaro, piezas del repertorio de todo flautista que se precie (ver syrinx) y pensé que mi poca destreza técnica, más patente en la tercera octava, podría paliarse con un nuevo instrumento. Fue entonces cuando encontré la Azumi: ¡un amor a primera vista!. Es una flauta fabricada totalmente en plata Britannia (salvo los platillos que son de níquel) con una pata de si y que tiene un sonido más brillante y más fácil de obtener en la tercera octava.

Ahora ya no tengo excusa, si me sale algo mal es que la he pifiado.


Hola, venía porque quería comprar una flauta travesera.
Mmm, veamos,… ¿la querías con llaves abiertas o cerradas?
Con llaves abiertas. También quiero que tenga el mecanismo del Mi partido.
Muy bien, tenemos modelos con las llaves alineadas o no.
Me he decidido por no alineadas ya que pienso que ha de ser más anatómico. Por cierto, ¿las tiene con pata de Si?
Precisamente tengo este modelo de Azumi recién llegado. ¡Lo tiene todo oiga!
¡Oh!, ¡qué maravilla! ¡La quiero!

Pata de Si

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