martes, 31 de marzo de 2009

Día de lluvia

Descripciones

Desde la ventana
El agua cae con suavidad y resbala al otro lado del cristal.
Un escalofrío breve recorre mi espalda mientras observo, sentado con mis piernas bajo la manta, el verde húmedo del exterior.
La lluvia cala bajo mi piel invadiéndolo todo de nostalgia.
Me refugio en ese sentimiento dejando que me posea, que me acaricie.
Perdida la mirada, único destello en la quietud de mi ser.



Paseo en un día lluvioso
Camino bajo la fina lluvia de abril.
Me abrazo al abrigo que me corresponde con su calor; las gotas solo alcanzan a tocarme en la cara.
Renace el humo en la chimenea mezclando su olor al de la tierra mojada.
Pasos tranquilos sobre la tierra blanda y hierbas salpicando.
Mi cuerpo se encoge, las manos apretadas a los bolsillos.
Los pájaros dibujan sus vuelos a través de la lluvia, rápidos como queriendo llegar pronto para no mojarse.
El cielo gris se difumina en el horizonte haciéndose uno con el mar.


El riachuelo
El río seco vuelve a alegrarse con el sonido del agua.
Las hojas secas de su cauce emprenden su primer viaje marinero.
El insecto de caparazón rojo y negro se encarama a una piedra que sobresale del agua.
La pequeña rama flotante duda, se vuelve sobre si misma y continúa después su ondulante viaje.
La piedra lisa vuelve a brillar cuando el agua desvela sus colores.
Los álamos mueven sus ramas al compás del viento.
El puente de piedra observa alegre el paso del agua recordando caminantes pasados





Los dias de lluvia me mojo

viernes, 27 de marzo de 2009

Farinetas

Recuerdo la casa de mi abuela Maria, la casa de mi madre Aurora y la mía, todas la misma, en los tiempos en que el tío Isidro con su carro y su burro iba al campo y en el corral había gallinas, conejos, el cerdo e incluso, a veces, palomas y codornices. Una gran parte de los alimentos que comíamos se habían cultivado o criado en casa. Las hortalizas de la huerta, los higos, los alberges (albaricoques), los huevos, el pollo (me especialicé en algunas matanzas como ayudante de mi madre)... conocíamos bien lo que llegaba a nuestros platos. Ya, lejos de la posguerra, no se cocía el pan en casa y en las tiendas se encontraba casi de todo.

El progreso hizo imposible que lo escaso de nuestra tierra pudiera mantenernos por lo que nuestros caminos profesionales traspasaron los lindes agrícolas, los cultivos se limitaron al cereal y poco a poco se fue despoblando el corral; ahora es un jardín.

He perdido una gran parte de la cultura familiar: no sabría cultivar un huerto, ni criar unos conejos, ni hacer pan...

Cuando empujo el carro por los pasillos del supermercado sé que nadie de los que me rodean sobreviviría si un día se acabaran los suministros envueltos en celofán a los que estamos acostumbrados. Los días que pienso así llego a casa con una compra más voluminosa y la despensa abarrotada me lanza un mensaje tranquilizador: ¡hoy te has pasado! Y recuerdo aquellos platos que se hicieron antiguos: las tortas de masa, las farinetas, la fritada con caracoles (no me gustaba nada), la sangre de pollo frita con cebolla, el pastel de liebre, el mondongo, los orejones,...

He recuperado alguna de aquellas recetas y de vez en cuando en casa tenemos algún plato de aquellos de la abuela. A mí me saben a gloria y a mis hijos... también.

Os invito a farinetas:

Ingredientes:

Agua: 200 cc. por ración

Harina de maíz: 3 cucharadas soperas rasas por ración.

Pan para freír.

Aceite, sal y azúcar.

Elaboración:

Cortar el pan en trozos pequeños y freírlo. Reservar en un plato.

Disolver en la mitad del agua la harina de maíz con cuidado de que no se formen grumos.

Poner al fuego el resto del agua con la sal y cuando hierva añadir el agua con la harina y el aceite sobrante de freír los tostones de pan.

Cocer a fuego lento dando vueltas de vez en cuando para que no se pegue durante 30 mn. La consistencia ha de ser como una natilla.

Servir en platos hondos, añadir los tostones de pan frito y espolvorear de azúcar (a mi madre le gusta añadir también leche) Dejar que se enfríe un poco de forma que se haga un poco de costra... y ¡al ataque!


Por cierto, esta noche Albert me ha enviado esta foto hecha desde su terraza con el telescopio. Yo alucino

domingo, 22 de marzo de 2009

La primavera


Hace muchos años, no sé cuantos, que el primer día de la primavera aparecen pequeños ramos de flores silvestres anudados a la puerta de casa. A pesar de repetirse anualmente siempre nos causa sorpresa el descubrir el ramillete con la tarjeta de “benvinguda primavera”. Durante unos días repasamos quién puede ser el protagonista, tenemos varios posibles candidatos, y con el paso de los días se desvanecen nuestras dudas hasta el año siguiente. Creo que en el fondo deseamos que la aparición de las flores siga siendo una sorpresa e imaginar…





Hoy hemos inaugurado la primavera con una excursión en bici. No ha sido larga ya que tras el madrugón hemos conseguido salir más de las once. Tras el pistoletazo dado por el equinoccio la tierra ha sido invadida por un mar de pequeñas flores de todos los colores brotando entre las plantas que tapizan los márgenes de los caminos.



Las fresas cultivo característico de aquí, venido a menos

Can Llort es otro de los vórtices con alma de esta zona. No sé porqué pero siempre paramos aunque no estemos cansados. Agua, pipas, bromas… se está bien aquí es una sensación especial.

La cuesta hasta el “coll de l’era d’en Mora” es de las más suaves de la zona, no por ello dejan de quejarse nuestras piernas y de inflamarse nuestros pulmones (menos los de Pablo que me está diciendo que a él se le inflan, no se le inflaman). Al llegar arriba una constante en nuestros paseos: el mar. 


jueves, 19 de marzo de 2009

Adiós a Orion, llega la primavera

Sé que desde que el hombre fue hombre quedó fascinado por la inmensidad del cielo estrellado. Los astros, a medida que aumentaba su conocimiento, los sabía cada vez más lejanos, infinitamente lejanos según la escala humana. En los albores de nuestra historia proyectamos nuestros temores y nuestras creencias hacia esos puntos estelares que unidos por la imaginación formaron serpientes, ninfas, dragones, guerreros, dioses, héroes, animales…

Los astrónomos actuales nos preguntan cómo Venus puede ser el planeta del amor cuando sus extremas temperaturas desaconsejan cualquier luna de miel en su superficie. O porqué vemos un león en la constelación Leo cuando claramente se ve que es una plancha o un ratón.
Entendiendo todas estas razones pienso que si hay una constelación auténtica esa es Orión. Reto a cualquier científico a que me demuestre que esas estrellas no son otra cosa que el hijo de Hirieo, enorme gigante que podía andar por el fondo del mar manteniendo la cabeza y los hombros fuera del agua. Cazador infatigable que en el firmamento se encuentra junto a sus perros (Canis Mayor y Canis Minor) y la liebre. En eterna persecución de Mérope y las Pléyades.
Preside el cielo del invierno y se acerca el momento en el que se despedirá de nosotros hasta el otoño. Todavía la vemos cuando anochece al mirar hacia el sur (más o menos dependiendo de la hora) y pronto desaparece. Es fácil identificar las tres estrellas del cinturón en perfecta línea recta situadas sobre el ecuador celeste. Después arriba a la izquierda Betelgeuse (supergigante roja) y en el pie que queda a nuestra derecha la estrella de más magnitud de la constelación: Rigel. Si seguimos desde el otro pie hacia abajo descubriremos, en la oreja del canis mayor, a Sirius que es la estrella más brillante del firmamento.
Es mi constelación preferida y a la llegada del equinoccio me despido hasta el otoño próximo.
Cuando miro al cielo siempre lo hago a simple vista y es suficiente espectáculo. Pero un día tomé unos prismáticos y los enfoqué a la nebulosa Orión (cuerpo celeste bajo el cinturón de la constelación) y quedé maravillado porque con unos simples prismáticos alucinas. No te digo nada con el Hubble.
Y recordé al replicante Roy Batty (Blade Runner):

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia... es hora de morir"

Y el sol en su trayecto proyectado sobre la bóveda celeste, en el equinoccio, corta el ecuador celeste por el punto vernal, en el día que dura lo mismo que la noche, declarando inaugurada la primavera.

Os invito, cuando caiga la noche, a buscar a Orión, con el permiso de las farolas, y decidle adiós, cuando te volvamos a ver se estarán sofocando nuestras calenturas estivales y nos preparemos para cerrar el ciclo de la tierra.

Albert C.  tiene una web PLANISFERI en la que puedes encontrar muchas indicaciones sobre qué cosas mirar. Puedes empezar con las efemérides del mes.

¡Dejate abducir por el vacio sideral!

Telescopio Hubble: Nebulosa Orión

lunes, 16 de marzo de 2009

Ensayo sobre la lucidez. José Saramago


Acabo de leer esta novela escrita en 2004, en la que Saramago plantea la hipótesis de una sociedad madura que se manifiesta en unas elecciones votando masivamente en blanco. Este hecho inimaginable por casi nadie, fruto de la libertad y auténtica democracia, es interpretado por los gobernantes como una conspiración contra los pilares de la sociedad. Al adentrarnos en la historia se va viendo con detalle cada una de las reacciones del gobierno y cómo progresivamente el primer ministro va acumulando carteras ministeriales y poder. De esta forma contrasta el cada vez más dictatorial gobierno con una ciudad que faltándole policía y servicios públicos funciona apaciblemente y con un elevado grado de concordia entre sus ciudadanos. Esta descripción utópica se sitúa a una cierta distancia del lector hasta que llegamos a los últimos capítulos en los que toma una forma más corpórea.
Cuando hablamos de Saramago siempre se encuentra algún lector reticente con su prosa debido a su sistema peculiar de puntuación. A mí me parece una forma muy eficaz en los diálogos en los que el cambio de personaje se marca por una coma seguida de mayúscula. Leídos de esta forma adquieren un dinamismo que los acerca a la conversación real entre las personas. Esto a mí me gusta.
Las divagaciones y circunloquios del autor son otro de los atractivos de su prosa.
Sobre el futuro de una sociedad de espontánea convivencia pacífica que necesita muy poco de un sistema de gobierno, en la que la gente es feliz y se siente relajada y preocupada del vecino, al llegar al final sabremos lo que opina Saramago…

Es curiosa la similitud de la opinión que se vierte en esta novela con la conclusión a la que llega Ti Noel en “El reino de este mundo” de Alejo Carpentier. En Haití tras revueltas, revoluciones y conquistas a las que logra sobrevivir, este antiguo esclavo se da cuenta de que el nuevo gobierno que ocupa el vacío dejado por el anterior, que a su vez sustituyó a otro y a otro… no va a mejorar su existencia sino más bien al contrario… y decide ser él mismo el rey y nombrar ministros de su gobierno a la gente que pasa a su lado por el camino.

“En aquel momento, vuelto a la condición humana, el anciano tuvo un supremo instante de lucidez. Vivió, en el espacio de un pálpito, los momentos capitales de su vida; volvió a ver a los héroes que le habían revelado la fuerza y la abundancia de sus lejanos antepasados del África, haciéndole creer en las posibles germinaciones del porvenir. Se sintió viejo de siglos incontables. Un cansancio cósmico, de planeta cargado de piedras, caía sobre sus hombros descarnados por tantos golpes, sudores y rebeldías. Ti Noel era un cuerpo de carne transcurrida… El anciano lanzó su declaración de guerra a los nuevos amos, dando orden a sus súbditos de partir al asalto de las obras insolentes de los mulatos investidos… Y desde aquella hora nadie supo más de Ti Noel ni de su casaca verde con puños de encaje salmón, salvo, tal vez, aquel buitre mojado, aprovechador de toda muerte, que esperó el sol con las alas abiertas…”

Desde que Tomas Moro nos la describió en su libro, han sido muchos los que la han perseguido o añorado

“La isla de UTOPIA se extiende unos doscientos kilómetros, y por larguísimo
espacio no se estrecha considerablemente, pero en sus extremos queda reducida
a unos cincuenta kilómetros. Dichos extremos están como torcidos, de manera
que toda la isla tiene una forma parecida a la de la luna nueva”.


Sociedad basada en la cultura y respeto a las tradiciones donde todo el mundo trabaja un horario razonable, tan apenas hay leyes ni gobernantes ni ejército,…


Fue Tierno Galván quien jaleaba a los suyos diciendo ¡no renunciéis a la utopía!

No sé pero quizás en las próximas elecciones no me quede otra alternativa que votar en blanco...

viernes, 13 de marzo de 2009

Más vale prevenir que curar

No sé si me lo parece o es verdad que últimamente ha arreciado la presión preventiva en los medios de comunicación.

Cuando sesteo después de la comida acompañado de las lejanas voces de la telenovela consigo relajar hasta los más recónditos músculos de mi anatomía. Ese estado crepuscular entre el sueño y la vigilia se ve interrumpido de forma abrupta por la familia plasta, esa en la que la señora le dice al conductor, a la sazón su santo esposo, que ha de ir más despacio y cuando éste se defiende diciendo que es sólo un poco más de lo permitido la hija adolescente, desde el asiento de atrás, le incrimina, ¡como con tu colesterol! En este momento unos atentos motoristas de la guardia civil dan el alto a semejante lacra social que se va a enterar de lo que vale un peine: le van a quitar 2 puntos del carné de conducir por exceso de velocidad y no sé si son 5 puntos del DNI por exceso de colesterol.

Me revuelvo incómodo ante semejante caradura, la del anunciante, conocida marca de yogures (sin ir más lejos Danacol). Mi incomodidad viene producida porque como cada día a continuación vendrá ese otro anuncio de la fundación contra las enfermedades cardiovasculares que nos recordará que si nos pasamos un poco la palmamos fijo.
¡Y tanto que la palmaremos, aquí no ha de quedar nadie vivo!

Danone va tras los pasos de la industria farmacéutica de los hipolipemiantes que ya llevan años haciendo el agosto vendiendo miedo a la población. ¿Porqué nadie explica en esos anuncios que sin colesterol todos estaríamos muertos? Con el colesterol fabricamos nuestras células y un sinfín de hormonas y en los ensayos en los que se baja el colesterol de los probos participantes se logran disminuir los muertos por enfermedades cardiovasculares pero la balanza se compensa por aumento de muertes por otras causas, curiosamente algunas de ellas violentas.

El consejo de hoy: si no tienes enfermedad de corazón o de arterias no dejes que ningún médico te recete nada para bajar el colesterol. Desconfía especialmente de los cardiólogos, son terribles en este campo preventivo. 
Al que lo pretenda pregúntale cuantos años vivirás más con esas pastillas y qué van a decir tu hígado y tus músculos de todo esto. Pide una segunda opinión a tu médico de cabecera (si es que confías en él). Sé cauto, la poderosa industria farmacéutica acecha, vienen a por ti.

¡Bueno! ¡ejem!, continuemos.

Antes de abandonar danone ¿Qué decir de esos agujeros que se nos hacen en el intestino y que pueden taparse con pequeñas bolitas de actimel, que además a las personas en blanco y negro las colorea de nuevo?... ¡patético!
Los ejemplos se suceden en infinidad de alimentos bio que te introducen tres quilos de fruta y verdura en un potecito de apenas 100 cc. Una vez probé uno de muestra y casi vomito,… También tiene tela que los de Vichy Catalan hayan llegado a afirmar hace un tiempo que con su agua bajaban el colesterol (ahora solo investigan, creo que hicieron un estudio con 20 pacientes a los que atiborraron con su agua y no tuvieron ningún infarto esa semana). O la Fontvella que te quita unas porquerías del cuerpo cuando te bebes más de no sé cuantos litros.
Todo esto viene abonado por la frase ancestral aquella de más vale prevenir que curar. Por cierto que este refrán dio nombre a un lamentable programa en el que para prevenir cualquier cosa teníamos que ir constantemente a ser visitados por todo el abanico de especialistas de la actual medicina. Estrategia que nos evitaría desde la caspa a los uñeros, pasando por el índice completo de un tratado de medicina interna. ¡Un portento oiga!

Más vale prevenir si es que las medidas de prevención son eficaces, y ahora paso a un par de diagnósticos precoces que la tele está poniendo de moda en la actualidad: mujer de más de 50 tacos hazte una mamografía cada dos años y persona en general también por encima de los 50 te has de someter a pruebas para ver si tienes cáncer de colon.

Cuando la sanidad pública tiene en marcha programas de cribado poblacional, es decir que se cita a las mujeres censadas sin necesidad de ir al médico o ginecólogo, para hacerle una mamografía cada dos años a partir de los 50 y hasta los 65 no sé que les ha dado ahora de instigar a la población femenina a que acudan en masa a los centros sanitarios a mamografiarse.
Si los expertos nos dicen que la mamografía reduce la mortalidad por cáncer de mama un 30%, hemos de exclamar ¡es una barbaridad! ¡vayamos corriendo a irradiarnos las tetas! Preguntemos ahora a esos expertos ¿un 30% de qué? Seguro que bajarán su tono para explicarnos que es un 30% de 15 por diez mil durante 10 años. ¿Qué significa eso? Pues que de diez mil mujeres de 50 años que no se hace mamografías periódicas morirán en los siguientes 10 años 15. En cambio si deciden hacerse mamografía cada 2 años “sólo” morirán 11. En definitiva que la disminución del riesgo real (absoluto) es de 4 por diez mil mujeres en 10 años. Conclusión: un programa poblacional evitará 4 muertes en cada 10000 mujeres en diez años. Qué pasa desde el punto de vista de la mujer que individualment va a hacerse una mamografía bienal: en lugar de tener un 15/10.000 de posibilidades de palmarla por cáncer de mama pasará a tener un 11/10.000 en los consabidos 10 años… más bien poca cosa. Por cierto la autoexploración de mama no sirve para nada... preventivo.

¿Y del cáncer de colon? Hace tiempo que las sociedades científicas serias recomiendan hacer diagnóstico precoz en población de riesgo que es aquella con antecedentes familiares de cáncer de colon y de pólipos intestinales. En población general hay serias dudas de que el cribado vaya a disminuir la mortalidad. Se ha creado una alianza para promocionar el cribado de cáncer de colon formada por varias sociedades científicas tras las cuales me da la impresión de que se esconde alguna empresa que está lanzando su nueva prueba de cribado que mejora el rendimiento dela determinación de sangre oculta en heces. Existen muchas lagunas en saber cuál es la mejor prueba de detección, ya que parece que la única realmente válida es la colonoscopia (introducirte una manguera por donde ya os podéis imaginar). Este tema ya ha llegado al consejo interterritorial, donde con rigor científico los consejeros de sanidad de las diferentes comunidades autónomas armonizan las prestaciones sanitarias en cada territorio. Digo que lo hacen con rigor científico: utilizan el criterio de ¡tontolaba el último! y echan a correr. Como ya se vio en la vacuna de la meningitis o la del papiloma.

No sé si alguien habrá llegado hasta aquí, pero por si acaso voy a contestar a tu pregunta: bueno no pasa nada, nos hacemos todas esas pruebas porque es posible que saquemos algún beneficio. Es entonces cuando yo pregunto ¿todos estos programas de detección precoz no tienen efectos secundarios?

Nos pueden responder personas como ese señor que se hizo el análisis de la próstata (otro día hablaré de la próstata si alguien está interesado) le salió alto y le hicieron una biopsia, que consiste en pincharte con una aguja introducida con un guante por el ano repetidas veces tu querida y sensible próstata, a las pocas horas comenzó con fiebre alta hizo un shock por el que estuvo varios días en la uvi. Gracias a Dios la biopsia salió negativa. Hace poco lo vi y me explicó que después de 3 años le seguían subiendo los valores de la prueba y que le iban a ingresar para repetirle la biopsia. Estaba totalmente acojonado (o mejor aprostatado).

Y que decir de esas diez mil mujeres del ejemplo anterior: en los diez años del experimento se observó que al 10% se le detectó alguna imagen sospechosa que requirió controles semestrales y en muchos casos biopsia…

No entraré en detalles de los efectos secundarios de la colonoscopia porque acabo de cenar.

Está visto, esforzado lector, que cuando llegas a los 50 si quieres seguir con vida debes… ¡salir corriendo!

Y es que el sistema médico lo que intenta es medicalizar a la población como el famoso Dr Knock, médico de Saint Maurice, que consiguió convertir este sanísimo pueblo de montaña en un hospital en el que unos cuidaban de los otros…

Toda la prevención descrita hoy en este post es prevención secundaria: diagnóstico y tratamiento precoces. Este nivel de prevención obtiene pobres resultados a un coste elevado de recursos y yatrogenia.

Porqué no hablamos más de la prevención primaria: comer de todo, hacer ejercicio razonablemente, pasárnoslo bien con los amigos, hacer unas risas, comentar cosas con otros blogueros,  ver crecer a nuestros hijos y estar con ellos, trabajar solo lo necesario y con ilusión (como leí ayer en otro blog)

Buenas noches y que seáis razonablemente buenos. O como decía aquel escolapio, hijos míos sed castos, pero si no podéis sed cautos.


lunes, 9 de marzo de 2009

Gran Torino. Clint Eastwood en esencia

Hace un par de meses luchando contra las reticencias de mis dos hijos, 12 y 15, logré que vieran algo diferente del señor de los anillos, piratas, potters. Seguro que será un rollo… mientras veíamos en casa “Tomates verdes fritos” adiviné su emoción y al acabar la película sus ojos brillantes lo decían todo.

Hoy, con menos resistencia, nos hemos ido a ver El Gran Torino. Al entrar en el cine me he encontrado con Manel que nos ha mirado con envidia ya que mientras nosotros íbamos a ver la de cliniswud el entraba a la pantera rosa dos con su hijo más pequeño.

Clint Eastwood dice adiós a su carrera como actor en esta gran película en la que parece darnos un resumen de las claves de su trabajo a lo largo de su vida. Con guiños a sus papeles de Harri el sucio encontramos a un Clint Estwood, Walt en la película, que al envejecer destila sus grandes dotes de interpretar un personaje con el que rápidamente conectan emocionalmente los espectadores.

Es una película que hay que ver por lo que no comentaré mucho de ella para no robar nada a la experiencia de verla en el cine.

La película comienza en el funeral de su esposa y acaba… ¡ja!, ¡que no os lo pienso contar!

Es curiosa la descripción del barrio en el que ya casi no quedan americanos al ir llenándose de asiáticos.

Al encontrarme con las tradiciones de la etnia H’mong (creo que se escribe así) he sentido algo semejante a cuando recientemente leí “Cometas en el cielo”, libro en el que se describen elementos tradicionales afganos. Se trata de una añoranza personal de los valores culturales de una tradición que hemos dinamitado en nuestra actual sociedad occidental.

En este sentido oímos a Walt, un tradicional americano, reconocer entre dientes que estos “amarillos” tienen más en común con él que su propia familia. Gran concesión de su arraigada xenofobia.

Geniales los diálogos “de hombres” con su peluquero italiano.

Es obligado mencionar el expléndido doblaje de Constantino Romero al que no se le ha pasado ni el menor de los gruñidos del protagonista.

Mis hijos han coincidido conmigo en que es una película que te emociona. Te hace reír y llorar, todo desde dentro.

Para acabar he encontrado esta foto de un Ford Gran Torino, aunque no es del mismo color que el de la peli.

Que la disfrutéis.