jueves, 19 de marzo de 2009

Adiós a Orion, llega la primavera

Sé que desde que el hombre fue hombre quedó fascinado por la inmensidad del cielo estrellado. Los astros, a medida que aumentaba su conocimiento, los sabía cada vez más lejanos, infinitamente lejanos según la escala humana. En los albores de nuestra historia proyectamos nuestros temores y nuestras creencias hacia esos puntos estelares que unidos por la imaginación formaron serpientes, ninfas, dragones, guerreros, dioses, héroes, animales…

Los astrónomos actuales nos preguntan cómo Venus puede ser el planeta del amor cuando sus extremas temperaturas desaconsejan cualquier luna de miel en su superficie. O porqué vemos un león en la constelación Leo cuando claramente se ve que es una plancha o un ratón.
Entendiendo todas estas razones pienso que si hay una constelación auténtica esa es Orión. Reto a cualquier científico a que me demuestre que esas estrellas no son otra cosa que el hijo de Hirieo, enorme gigante que podía andar por el fondo del mar manteniendo la cabeza y los hombros fuera del agua. Cazador infatigable que en el firmamento se encuentra junto a sus perros (Canis Mayor y Canis Minor) y la liebre. En eterna persecución de Mérope y las Pléyades.
Preside el cielo del invierno y se acerca el momento en el que se despedirá de nosotros hasta el otoño. Todavía la vemos cuando anochece al mirar hacia el sur (más o menos dependiendo de la hora) y pronto desaparece. Es fácil identificar las tres estrellas del cinturón en perfecta línea recta situadas sobre el ecuador celeste. Después arriba a la izquierda Betelgeuse (supergigante roja) y en el pie que queda a nuestra derecha la estrella de más magnitud de la constelación: Rigel. Si seguimos desde el otro pie hacia abajo descubriremos, en la oreja del canis mayor, a Sirius que es la estrella más brillante del firmamento.
Es mi constelación preferida y a la llegada del equinoccio me despido hasta el otoño próximo.
Cuando miro al cielo siempre lo hago a simple vista y es suficiente espectáculo. Pero un día tomé unos prismáticos y los enfoqué a la nebulosa Orión (cuerpo celeste bajo el cinturón de la constelación) y quedé maravillado porque con unos simples prismáticos alucinas. No te digo nada con el Hubble.
Y recordé al replicante Roy Batty (Blade Runner):

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia... es hora de morir"

Y el sol en su trayecto proyectado sobre la bóveda celeste, en el equinoccio, corta el ecuador celeste por el punto vernal, en el día que dura lo mismo que la noche, declarando inaugurada la primavera.

Os invito, cuando caiga la noche, a buscar a Orión, con el permiso de las farolas, y decidle adiós, cuando te volvamos a ver se estarán sofocando nuestras calenturas estivales y nos preparemos para cerrar el ciclo de la tierra.

Albert C.  tiene una web PLANISFERI en la que puedes encontrar muchas indicaciones sobre qué cosas mirar. Puedes empezar con las efemérides del mes.

¡Dejate abducir por el vacio sideral!

Telescopio Hubble: Nebulosa Orión

10 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Me parece interesantísimo todo lo que has escrito, Pesol.
A mi el universo es algo que me impresiona... No puedo imaginarlo por sus dimensiones. Es tan infinito que se sale de todo lo "manejable"...
Muchas gracias por compartir todo eso con nosotros.
Un beso

GEMMA dijo...

Si que en saps d'estrelles, jo d'astronomia nothing. Que aquesta primavera ens aporti el millor del millor!!

Pèsol dijo...

Hola Novicia, te hacía de puente, pero veo que aunque lejos siempre te acercas a las ventanas blogueras. Esa sensación de infinito que comentas es sobrecogedora y yo no consigo superar esta, casi angustia, ni aún cuando me lo explique muy bien. De pensar, como los antiguos que las estrellas estaban un poco más allá de las nubes a saber que se encuentran a distancias inimaginablemente lejanas…

Al margen de ideas un tanto inquietantes la experiencia de mirar el cielo en una noche de verano, a ser posible aprovechando alguna excursión a la montaña, es algo único y mágico. Recuerdo una acampada en Aragüés del Puerto (Pirineo Aragonés) en la acabamos durmiendo fuera de las tiendas y, cerca de alguien en aquel entonces especial para mí, vimos los dos la misma estrella fugaz. Cometí un error juvenil: pedí un deseo. No sabía entonces que los deseos que se piden a las estrellas fugaces ¡se cumplen siempre!
Cuidadín que mirar el cielo tiene peligro.

Pèsol dijo...

Hola Gemma, de estrelles en se poc el que passa es que dissimulo molt bé. Efectivament la primavera ja està aquí: a casa estic ple d’ocells i els arbres ja esclaten de brots. “Una gozada”.

Pèsol dijo...

Editan unos cuadernillos: "GUIA DEL CIELO" que cuestan unos 5 o 6 euros. CUADERNOS PROCIVEL. Que viene un esquema del cielo mes a mes. Para pasar un rato nocturno los no iniciados son muy buenos.

Novicia Dalila dijo...

HOla Pesolín :D
De puente sí, pero estoy en casa. Me reservo para la Semana Santa ;)
Yo tambén recuerdo noches a la intemperie, tumbada en el aislante que se pone debajo del saco de dormir, y mirando al cielo, estrelladíiiiiiiisimo, porque cuando sales de las ciudades el cielo se muestra como realmente es, superpoblado de luces, y esperando a que pasara alguna estrella fugaz para pedir un deseo...
Me encanta la noche, el silencio del bosque... Me invita a mirar hacia adentro, a callar, a meditar, a observar... Me gusta esa sensación de soledad, de insignificancia frente a la inmensidad que me rodea...

Un beso y feliz domingo

Pèsol dijo...

Hola, que sepas que pèsol en catalán quiere decir guisante. Me hizo gracia hace unos años cuando hice una página web para el AMPA porque son mis iniciales (aprox.). No se si guisante puede tener alguna connotación, y guisantito...
Besos.

Gemma dijo...

Me dijo un alba de la primavera:
Yo florecí en tu corazón sombrío
ha muchos años, caminante viejo
que no cortas las flores del camino.

Tu corazón de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?

Respondí a la mañana:
Sólo tienen cristal los sueños míos.
Yo no conozco el hada de mis sueños;
ni sé si está mi corazón florido.

Pero si aguardas la mañana pura
que ha de romper el vaso cristalino,
quizás el hada te dará tus rosas,
mi corazón tus lirios.

Es de Antonio Machado, espero que te guste, a mi me ha emocionado.

Pèsol dijo...

Hola Gemma, me ha costado un poco responderte porque el poema me lo he tenido que leer sentado, con calma. No sé si lo he leido como se debe pero más que alegría he encotrado nostalgia en él.
Besos

Gemma dijo...

Nostalgia... frío,frío, pero gracias por sentarte.Mi cariño,Gemma.