lunes, 9 de marzo de 2009

Gran Torino. Clint Eastwood en esencia

Hace un par de meses luchando contra las reticencias de mis dos hijos, 12 y 15, logré que vieran algo diferente del señor de los anillos, piratas, potters. Seguro que será un rollo… mientras veíamos en casa “Tomates verdes fritos” adiviné su emoción y al acabar la película sus ojos brillantes lo decían todo.

Hoy, con menos resistencia, nos hemos ido a ver El Gran Torino. Al entrar en el cine me he encontrado con Manel que nos ha mirado con envidia ya que mientras nosotros íbamos a ver la de cliniswud el entraba a la pantera rosa dos con su hijo más pequeño.

Clint Eastwood dice adiós a su carrera como actor en esta gran película en la que parece darnos un resumen de las claves de su trabajo a lo largo de su vida. Con guiños a sus papeles de Harri el sucio encontramos a un Clint Estwood, Walt en la película, que al envejecer destila sus grandes dotes de interpretar un personaje con el que rápidamente conectan emocionalmente los espectadores.

Es una película que hay que ver por lo que no comentaré mucho de ella para no robar nada a la experiencia de verla en el cine.

La película comienza en el funeral de su esposa y acaba… ¡ja!, ¡que no os lo pienso contar!

Es curiosa la descripción del barrio en el que ya casi no quedan americanos al ir llenándose de asiáticos.

Al encontrarme con las tradiciones de la etnia H’mong (creo que se escribe así) he sentido algo semejante a cuando recientemente leí “Cometas en el cielo”, libro en el que se describen elementos tradicionales afganos. Se trata de una añoranza personal de los valores culturales de una tradición que hemos dinamitado en nuestra actual sociedad occidental.

En este sentido oímos a Walt, un tradicional americano, reconocer entre dientes que estos “amarillos” tienen más en común con él que su propia familia. Gran concesión de su arraigada xenofobia.

Geniales los diálogos “de hombres” con su peluquero italiano.

Es obligado mencionar el expléndido doblaje de Constantino Romero al que no se le ha pasado ni el menor de los gruñidos del protagonista.

Mis hijos han coincidido conmigo en que es una película que te emociona. Te hace reír y llorar, todo desde dentro.

Para acabar he encontrado esta foto de un Ford Gran Torino, aunque no es del mismo color que el de la peli.

Que la disfrutéis.

7 comentarios:

GEMMA dijo...

Doncs tenia pensat anar a veure-la, a veure què em transmet a mi. Les darreres pelis de Clint Eastwood les he trobades bones, i ell em provoca interés. Gràcies!

Pèsol dijo...

Jo! Ara me n’adono de la responsabilitat de recomanar alguna cosa espero que t’agradi.

Novicia Dalila dijo...

Tengo que verla sin falta. Mejor que no cuentes nada más, Pesol.
A mi Clint Eastwood me ha encantado desde siempre, desde La muerte tenía un precio, el jinete pálido, dos mulas y una mujer... las de Harry no me hacen mucho, aunque él está soberbio, pero el tema del poli duro está un poco manido.... Y luego los Puentes de Madison, taaaaaaaaaaaaaaaaan romántico.... Me chifla ese hombre. En el Sargento de Hierro no me hace mucho, pero se lo perdono todo ;)
Pesol, venía también a decirte, porque igual no vuelves a mi casa, que tenías toda la razón, la poesía que nos coló la Chuseta es de Teresa de Calcuta... No veas si estuvo lista la mamá, porque en la revista no decía nada de nada.

Un beso y muchas gracias

Pèsol dijo...

Bienvenida Novicia, no soy un erudito en poesía (ni en ninguna otra cosa), pero coincide que estoy haciendo un álbum de fotos de familia y encontré ese poema (google familia + poesía)que me gustó tanto que lo he puesto a modo de introducción.
Con lo que me explicas estoy seguro de que la peli te encantará.
Besos

GEMMA dijo...

Pedro la peli "Gran Torino" és fantàstica, per mi una obra mestra! Tensió, missatge i ironia, i Clint Eastwood genial. Molt recomenable.

Senén dijo...

Ayer vi de pura casualidad en la television una película que se llama algo asi como "La marcha del millón de hombres" y en ingles "Subete al autobus". Se trata de unos negros de variadas vertientes que van en un viaje de miles de quilomestros hasta Washington para participar en una gran concentracion llamada por un Reverendo - creo que es verídico - no sabés lo interesante que es la película, todo lo que mustra, los dialogos, etc. etc. La recomiendo ampliamente. Eso si, es cosa de negros, y vale la pena.
Saludos
Senén

Pèsol dijo...

Gemma me n’alegro de que t’agradés la peli. Estic d’acord en que es una obra mestra.

Senen seguiré tu recomendación de la peli. Un abrazo.