jueves, 26 de abril de 2012

La familia en Twizi

Pues sí, por fin hemos probado el Twizi, un coche (cuatriciclo) de Renault, todo eléctrico. Es tan sencillo de manejar que nada más subirte ya te has hecho con él.

El cambio de marcha es un interruptor en el salpicadero: D (adelante) y R (atrás). Poco más nos han explicado para poder darnos la vuelta. Lo alucinante es que vas en un coche que no hace ruido de ninguna clase (salvo el grillo del intermitente). Así que cuidado peatones...

Lo de ir pensando en pasar del petróleo a otras alternativas es una buena idea, creo yo. Este modelo ya está en todos los establecimientos Renault y te lo enseñan de mil amores. Si teneis un rato os animo a probarlo...

martes, 24 de abril de 2012

Mañana voy al médico.

De la novela “El médico” de Noah Gordon, llamó mi atención la descripción del trabajo que desarrollaba aquel curandero inglés con el que el protagonista inicia su actividad de sanador. El autor describe cómo al llegar a cada pueblo instalaban su parada para vender linimentos y otros remedios casi milagrosos. Después de la venta atendían a una serie de enfermos que guardaban la vez para entrar en un mini dispensario que instalaban en su carromato. Resulta emocionante el pensar que la relación que se establecía en aquellas “consultas” medievales entre el sanador y el enfermo es, en esencia, la misma que se produce en las consultas médicas en la actualidad.

Cuando me licencié llevaba conmigo un importante bagaje técnico y, a su vez, un importante déficit comunicativo. La actual medicina científico-técnica pasa de soslayo por estos aspectos tan terriblemente importantes en la atención a las personas que presentan algún problema con su salud.

Comencé a trabajar en alguna sustitución y pronto hice la residencia con el sistema MIR. Fue entonces cuando, de forma intuitiva, me enfrenté a la curiosa situación que supone una entrevista clínica entre el médico y el paciente. Es con el paso del tiempo cuando reflexionas sobre el significado de estas entrevistas que se construyen con las aportaciones tanto de uno (el paciente) como el otro (el médico). Las habilidades comunicativas del profesional se van mejorando con la práctica y también con el aprendizaje de técnicas de entrevista. Todos los que trabajamos como médicos de cabecera hemos hecho más de un curso o taller sobre este tema.

Fue justo al hacer una actividad que se basaba en la video-grabación de la consulta y el posterior comentario con un grupo de colegas cuando comprobé que si bien cada médico imprime su carácter a sus entrevistas, nuestras dificultades eran semejantes y todos nos enfrentábamos a situaciones parecidas. Hablábamos con nuestros pacientes como lo hacía aquel curandero inglés medieval.

Los que leéis esto y estáis en el otro lado de la mesa entenderéis que el médico que tenéis delante es una persona con sus preocupaciones, creencias, sentimientos y que resultará implicado en todo lo que le podáis explicar. No se escandalizará por ninguna de vuestras preocupaciones o pensamientos. Ni que decir que la confidencialidad es absoluta.

Y ahora viene la parte de servicio público. Si vas a ir al médico por algún problema que te preocupa no estaría de más que preparases previamente la visita.En la web Americana “Agency for Healthcare Research and Quality dan unos consejos sobre cómo hacerlo. Han elaborado un FOLLETO (en castellano) que te ayuda en la tarea.

También en la Junta de Andalucía han preparado un programa de ayuda en versión ordenador, iphone y Android

Salud para todos

lunes, 16 de abril de 2012

Contricción


Unos días antes de morir las lágrimas borraron la dureza de su rostro. Ella sabía que era el final y la angustia que le amordazaba el corazón superó su rabia aflorando en la superficie de su ser aquella mañana.

Era una decisión de su vida la que impregnaba todo de un amargo sentimiento de culpa y se adueñaba hasta del último de los recovecos de su alma. Cuando tiempo atrás me dejó entrever algo de su historia, racionalizaba y defendía sus opciones afirmando que volvería a pasar por los mismos caminos.

Ahora toda su resistencia se desmoronaba al igual que su rostro arrasado por el llanto quedo y triste. Solo la memoria me hacía ver la energía del gesticular de sus manos y la rigidez de su gesto cuando su sonrisa se cortaba por la rabia del recuerdo de su esposo, que no supo o no quiso seguir su ritmo para el que muy probablemente la vida no le había preparado. Y en aquellos tiempos en los que la mujer se había de supeditar a la voluntad del marido ella optó por su independencia y aquella decisión siempre clara y mantenida era la que ahora se tambaleaba. Fue la última vez que la vi con vida, recuerdo el adiós callado en sus ojos cuando sus cuidadores la conducían hacia su habitación. Los últimos cuidados de su familia la alejaron hacia el tránsito que, aunque en compañía, en definitiva nos toca hacer solos.

Adiós, seguro que ahora gozas de la paz.
(Este paréntesis que cada cual lo llene con lo que le diga el corazón)

jueves, 5 de abril de 2012

Pesolada

Podría pensarse que una pesolada es cualquier acción realizada por pèsol y que tiene tal relevancia que hasta incluso se anuncia por las calles.


Lo cierto es que pèsol es la manera con la que en Catalunya se llama a los guisantes y los de Sant Andreu de Llavaneres (el Maresme) tienen una fama muy merecida en esta tierra. Eso sí, fama con el permiso de Alfredo, que está convencido de que sus guisantes son mucho mejores. Hoy, entre estopa y estopa, nos ha regalado una caja y doy fe de que es así.



Pèsol