miércoles, 29 de abril de 2009

¿De dónde venimos...?

... ¿adónde vamos? y ¿qué hacemos aquí?, son las tres preguntas básicas que eminentes filósofos, teólogos y demás gente de mal vivir han intentado responder desde que el hombre es hombre. El interés por estas cuestiones afecta de pleno al común de mortales sin que para ello necesitemos de aquellos títulos intelectuales. No existe una respuesta demostrable ni científica a ninguna de las tres preguntas, tampoco el raciocinio nos permite deducciones definitivas. Los mismos argumentos que llevan a demostrar la existencia de Dios (véase las cinco vías de Santo Tomás de Aquino) pueden demostrar lo contrario.

De entrada las tres preguntas inquietan, especialmente la que afecta a lo de morirse. Tanto es así que desde la noche de los tiempos se han buscado respuestas en la magia y en la religión. El saber que el morir es el principio de una nueva vida, a ser posible en el cielo, es un bálsamo para la angustia de pensar en nuestro final. Hay quien se rebela y niega la mayor diciendo que todo esto es una patraña y que Dios es un invento de beatos y meapilas para joder al prójimo. Luego les da la nausea del ser y se ponen insoportables. También están los agnósticos o pasotas del tema que no necesitan respuesta alguna para vivir.

Descartes dijo “a ver si nos organizamos” y, dudando de todo lo que le habían enseñado, sentó una primera base: “cogito ergo sum” (pienso, luego existo).

En resumen: ¡volvemos al principio!, estamos seguros de existir pero seguimos sin saber de dónde venimos ni adónde vamos y por ende ¿qué pintamos aquí?

Por mi trabajo tengo mucha relación con gente mayor a la que me gusta escuchar y he observado cómo en una gran mayoría de casos las personas destilan el conocimiento de todo lo que han ido viviendo llegando a ser auténticas enciclopedias de la vida. Un aspecto común de este destilado es la TOLERANCIA, incluso en personas profundamente religiosas y conservadoras.

No discutiré con quien me diga que algunos abuelos se convierten en caricaturas de lo que fueron. También están aquellos a los que la demencia les roba el alma en vida, pero salvando estas excepciones he observado las conclusiones de diferentes personas mayores en su paso terrestre y expongo a continuación interpretaciones mías de explicaciones no explícitas de ellas y ellos. Por discreción no diré algunos nombres pero todos los enunciados vitales tienen cara, no hay ninguno inventado. No sé que piensan o pensaban de los orígenes y destinos pero sí que intuyo sus respuestas al ¿qué hacemos aquí?

La vida es trabajo:
Él ya tiene 89 años, siempre mide todo lo que le pasa en unidades de trabajo. Cuando se pone enfermo no piensa en cuánto ha sufrido sino en cuantos días ha estado dedicado a curarse. Le veo trabajando sin descanso desde que era un niño. Es una persona fiable que nunca dejará nada por acabar. Ahora que su cuerpo y mente claudican y desde hace un tiempo casi nada puede hacer arrasado por los achaques, se está dejando apagar suavemente ¡para no dar faena a los demás!

La vida es fortaleza y sensibilidad:
Él era mi tío Isidro, cuando murió a los 91 años había superado duras pruebas en esta vida gracias a su fortaleza y principios. Como cuando a finales de la república se enfrentó a un piquete de huelga que no le dejaba abrevar las mulas. El cabecilla anarquista reconvertido a falangista en la guerra civil fue el causante de muchas desgracias en nuestra casa en la que todos pertenecían a la agrupación republicana del pueblo. Ya tenía más de sesenta cuando un buen día se sacó el caliqueño de la boca (siempre lo llevaba, encendido o apagado) y dijo “No puedo alentar, ya no fumo más” tiró el desigual cigarro y jamás volvió a fumar. Cuando alguien le preguntaba que cómo había conseguido dejar el tabaco, respondía con intensidad “los hombres de verdad sólo tienen una palabra” Bajo su rudeza escondía una gran paciencia y cariño con nosotros cuando nos llevaba en su carro o nos enseñaba labores del campo haciendo ver que perdía los nervios y que no teníamos remedio: ¡más valía que nos dedicáramos a estudiar!

La vida está en la naturaleza.
A ella, de 84 años, la encontrarás en el bosque de buena mañana, es la campeona de los bolets (setas), sabe donde hay espárragos silvestres, castañas, moras, madroños… es una hada que se funde con el frescor del aire y la humedad de la hojarasca. Conoce el palpitar de las estaciones, los rincones secretos y su sencillez es sobrecogedora. Me explica que siendo una niña al salir de la escuela había de llevar la comida a su padre que trabajaba en el campo y con el resto de los niños corrían entre bosques en aquella época siempre limpios porque se utilizaba hasta la última rama. Ahora cuando sus hijos preocupados le dicen que algún día puede caerse contesta, tranquila, que es más fácil que se caiga en el suelo embaldosado de su casa que en la seguridad de sus pies en la tierra del bosque…
También unido a la naturaleza está él, “pagès” de 84 años; sabe cuando se ha de plantar cada hortaliza y cómo crece, si le afecta el hielo, o el viento; si la agostará el sol, qué orientación es la idónea. Se le hace la boca agua cuando habla de sus judías “del ganxet” o de los huevos que cada día recoge en el gallinero. Sabe que esa hierba cura los cólicos de las criaturas y que aquella deshace las piedras de riñón. Conoce el lenguaje de las nubes, sabe si lloverá, hará frío o calor. Cuando va al huerto ni siquiera le duelen las rodillas.

La vida es conquistar la independencia
Ella siempre ha ido a la suya, ni quiso casarse cuando tuvo ocasión. A los 82 años su rebeldía es más intensa incluso que en la juventud y es la energía que la mantiene viva aunque ahora le cuesta esfuerzo cada bocanada de aire. Prisionera de su corazón que no le permite caminar más allá del final de la calle rehuye a los médicos y a las medicinas. ¡Todo un carácter!
Con él me había cruzado muchas veces, siempre en su bicicleta, pero hace pocos meses que nos conocemos. Casi ermitaño, vive lejos, en el bosque, rodeado de su pequeño huerto. Allí es autosuficiente. Pero no vayáis a pensar que su carácter sea huraño y que evite el contacto con otros. Al contrario, pocas personas encontrarás tan correctas como él. Su conversación es nítida y directa sin una palabra de más ni de menos.

La vida es el camino
Estoy hablando literalmente. No sé si pasa en otros lugares, pero en el pueblo hay un grupo de mujeres, menudas, que más de la mitad del día están caminando. La compra, ir de visita, ir al campo y cuando la actividad del día se acaba ¡a dar un paseo! Fueron muriendo, ninguna por debajo de los noventa. Hoy solo queda ella que a sus 85 años recorre varias veces al día el trayecto entre su casa y el pueblo. Su vida transcurre en el camino con alguna parada, en su casa, en la tienda,… El caminar es su alegría, es su vida.

La vida es magia interior.
A sus 82, el relato de su vida pasa por cómo ha sentido cada acontecimiento en su interior. Sus angustias, dolores, alegrías, preocupaciones se manifiestan a través de sentimientos únicos e intransferibles. Si se toma una pastilla nota cada paso de la sustancia química por los entresijos de su cuerpo y de si se apodera el frío de su ser o si la comida fortalece su ánimo. Ella se proyecta hacia la casa que adquiere vida a su paso, cada rincón, cada objeto le pertenece, porque es ella misma. Mi descripción es confusa porque su compañía se puede sentir pero no explicar.

La vida es una dirección hacia delante.
Son hermanas, de 91 y 92, y nada las para ya que su misión, casi obsesión, es vivir hacia delante. Hoy parecen haberse derrumbado y mañana ya están nuevamente dispuestas a la marcha. Impresiona su determinación natural, no meditada, ante el día a día; sus casas, cada una en la suya, huelen a limpio y están cuidadas y ordenadas, por supuesto que no admiten que nadie vaya a ayudarlas. A duras penas consintieron en la tele-alarma y para de contar. Ni que decir que van como un pincel (una es más presumida que la otra), blusas floreadas y de plancha impecable, faldas lisas de colores claros y pelu semanal. Su cara con facilidad se ilumina con la risa que espanta todos los males.

La vida son los amigos
El otro día le entrevistaban por la tele y a la pregunta de cómo le gustaría que le recordasen, Francisco González Ledesma, de 82 años, respondió: “querría que me recordasen por ser una persona con buenos amigos”. Periodista toda su vida hasta que lo jubilaron, siguió escribiendo novelas policíacas protagonizadas por el comisario Ricardo Méndez; ahora ha presentado la última “No hay que morir dos veces”. Estas personas no necesitan de un análisis intelectual para entender la vida ya que ésta viene explicada por su relación con los demás.
En el curso de la entrevista comentó el caso de un amigo de profesión que estuvo a punto de palmarla y al que le preguntó ¿viste el túnel con la luz blanca? y ¿qué sentiste? A lo que el otro contestó: curiosidad. ¡¡¡Periodista hasta el final!!!

Veo la vida pasar con serenidad.
Recuerdo su mirada plácidamente intensa y media sonrisa siempre instalada en su cara. Su expresión no necesitaba de la ayuda de la palabra para hacerse entender. Cuando el momento lo permitía su conversación era intensa., ajena a la banalidad, y su sonrisa se revelaba un punto escéptica. Sentado en un banco del andén, frente a la playa, saboreaba el sol de la tarde mientras pasaban gentes y trenes. Muchos se paraban a hacer la “charradeta” o descansar del paseo, así que era raro verlo solo. También lo podías encontrar en la puerta de su casa, bajo el arco de piedra, hasta que las fuerzas inmobiliarias lo sacaron y lo llevaron a un sitio comodísimo, monísimo y limpísimo donde estaría muy bien cuidado. No podía ser que un viejo ocupara una casa vieja que se podía convertir en un puñado de pisos y apartamentos nuevos (todavía quedaba lejos la crisis). Supe de él a través de su amigo del alma hasta que murió el mensajero. Así que no sé si sigue sentado compartiendo su serenidad con algún abuelo medio demenciado de la residencia.
De mayor me gustaría ser como él.



Todos ellos son testimonio de vidas vividas como mejor han sabido y ninguno me ha dicho a dónde vamos aunque yo lo he adivinado.

Viene a mi memoria un recién recordado poema de Dámaso Alonso (Mujer con alcuza):

Oh sí, la conozco.
Esta mujer yo la conozco: ha venido en un tren,
en un tren muy largo;
ha viajado durante muchos días
y durante muchas noches

¡Oh!:
noches y días,
días y noches,
noches y días,
días y noches,
y muchos, muchos días,
y muchas, muchas noches.

domingo, 26 de abril de 2009

Así suena la banda

Este viernes pasado la escuela de música de Arenys de Mar, en colaboración con el Ayuntamiento prepararon una actividad muy chula: "Racons de música". Durante la tarde, en diferentes lugares del pueblo se hicieron diferentes "pequeños" conciertos: percussió al pati, la banda a l'entorn de l'edifici Xifré, combo a la plaça de la mina i clàssica al museu de mineralogia.

Aprovecho la ocasión para enseñaros cómo sonamos los de la banda.


A disfrutarlo.

lunes, 20 de abril de 2009

Cometas y soles espléndidos

Siguiendo la recomendación de Elena (perdida entre libros) fui a comprar el libro de “Mil soles espléndidos” y en la librería encontré la primera novela de su autor, Khaled Hosseini “Cometas en el cielo”. Sabía que sus recomendaciones no fallaban nunca así que decidí comprar los dos. Los títulos tan sugerentes y las portadas también ayudaron en la decisión.


Y leí cometas... historia que, sin conocer al autor salvo por lo que dice la contraportada, parece que tiene mucho de autobiográfica. En ella se narra la relación de dos niños, después muchachos y finalmente hombres maduros en el Afganistán convulso de los últimos años. Ya en este primer relato Hosseini profundiza más en los sentimientos que en los propios hechos. Acabé la lectura emocionado y con la conciencia de haber disfrutado de una novela que seguro que a nadie deja indiferente. No explicaré más ya que hasta se hizo en 2007 una película (que tengo pendiente de ver)


Demoré unas semanas la lectura de mil soles creyendo que una vez disfrutado del descubrimiento de un autor de carácter su segunda obra ya no me sorprendería. En esta semana de vacaciones santas me di de bruces con ella. Mas que con ella con ellas: Mariam y Laila, las dos mujeres que ponen cara al sufrimiento de miles de familias atrapadas entre señores de la guerra, soviéticos, talibanes y costumbres ancestrales reavivadas por el integrismo. El fuego cruzado de francotiradores y misiles mata a miles de personas, destroza hogares y provoca el hambre de familias que se quedan sin medios de subsistencia y forzadas a la huida hacia los campos de refugiados de Pakistán.
No entraré en detalles del relato de estas dos mujeres que tiene bastantes pasajes duros, excesivamente duros. Lo único que quiero transmitir son mis emociones. A pesar de que han pasado ya unos días desde que lo terminé todavía se me hace un nudo en la garganta cada vez que me acuerdo de algún pasaje. Curiosamente no me ha producido miedo o inquietud como otras obras más tétricas (por ejemplo aquella peli de “No sin mi hija”) quizás por la gran decisión que muestran en todo momento Laila y Mariam. Lo que sí transmite la obra es dolor, rabia e impotencia. Y también el amor que se tienen estas dos mujeres que son compañeras en este terrible viaje vital que transcurre entre las cuatro paredes de su casa. También conmueve la facilidad del sacrificio por el otro, incluso con la vida.
Es una amalgama de sentimientos, todos ellos intensos, que me han conmovido y que me han cambiado.

Sólo me queda sumarme al ruego del autor en el epílogo: para cooperar, o simplemente para obtener más información sobre ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), su trabajo o el drama de los refugiados en general por favor, visitad: http://www.unrefugees.org/ ó http://www.acnur.org/.

El enlace directo para colaborar es http://www.eacnur.org/haztesocio/formulario.htm


Gracias.

domingo, 19 de abril de 2009

Marxa de la Vallalta y un poco de footearth




Ya se ha anunciado el recorrido de la marcha BTT de este año con salida y llegada en Sant Pol.
El "diseñador de rutas" Jordi es un entusiasta del "corriol" que puede traducirse como sendero. Así que, hasta que aguanten las piernas ya me veo yo trotando por medio de los bosques porque a pesar de que dice nivel medio-alto, no me la pienso perder.

Para más información: Marxa BTT de la Vallalta

Estos son los vídeos de presentación que estan geniales:







--------------------------------------------------------

Hoy hemos estrenado la bici de Javier y para ello qué mejor que subir a la Cruz de Canet. Para saber más detalles "técnicos" de la excursión podéis visitar eleBike.
He estado practicando lo de hacer panoramas uniendo fotos y he conseguido, por primera vez, uno de 360º en el camino de subida. Como son varias fotos he podido recuperar el resuello disimuladamente. Es una pena pero no puedo colocar el panorama en el post porque el programa de video no me lo permite (salen cosas raras).

Otra cosa que hemos practicado es lo de footearth y hemos conseguido las siguientes "pisadas" (sucesivas recuperaciones del aliento):





viernes, 17 de abril de 2009

Sun flower, estudio en el blog

Cuando comienzas a tocar un instrumento a la tierna edad a la que yo lo comencé, hace ahora 8 años, ya sabes que jamás llegarás a dominarlo y apenas conseguirás un atisbo de música. ¿Por qué sigo, pues, en la brecha? Sencillamente porque la música me fascina: es el arte más inmaterial y breve pero a la vez el más invocador de emociones.

La primera cosa para alucinar es la escritura de la música: el solfeo. Cuando lees una partitura entonando o con tu instrumento estás abriendo paso a unas notas, un ritmo, una expresividad,… que en muchas ocasiones no habías oído jamás y las estás reproduciendo tal y como el autor las encontró en su cabeza. No olvidemos que es un código universal que entienden todos (o la mayoría) de los músicos y aficionados del mundo independientemente de su origen, idioma o creencias.

Después está lo del instrumento de viento: resulta que el instrumento no es la flauta sino el conjunto de flauta y flautista. ¿Sabías que una misma flauta suena diferente según el flautista que la toca? y, al revés, ¿sabías que a un mismo flautista todas las flautas que toque tendrán sonoridades semejantes? Y es que de la misma forma que un violoncelo tiene una caja de resonancia el flautista hace de caja de resonancia de la flauta. A parte de estas curiosidades lo realmente guay de un instrumento como la travesera son aquellos días en los que consigues poner el cuerpo como Dios manda y el tocar la flauta se convierte en una prolongación de tu respiración, de tu soplo vital. Es cuando consigues un sonido lleno de matices y las notas no se te caen de octava y los dedos corren con la fuerza del imán atraídos por las llaves que han de cerrar y abrir y el caudal de aire conecta tus labios con la flauta. Lo de afinar ya sería otra cosa…

Otro día ya explicaré lo bien que nos lo pasamos en la banda.


Hace bastantes posts osé a titular uno como Concierto en el blog, era joven y prepotente, el de hoy sólo me he atrevido a titularlo “Estudio en el Blog”. Se trata de una pieza fácil, “Sun Flower”, del libro “One hundred and Twenty Three Duets” de Yusef Lateef. Tengo este libro hace años, lo compré por Internet en la web de Aebersold y lo utilizo como material de relax entre estudio y estudio (este año toca barroco).

Yusef Lateef, al que no tengo el gusto de conocer, es una persona polifacética: compositor, intérprete, artista, autor, educador y filósofo. ¡Ahí es nada! Ha tenido una presencia importante en el panorama musical internacional durante más de seis décadas llegando a ganar un Grammi. Es un virtuoso en un amplio espectro de instrumentos: saxo tenor, flauta, oboe, flauta de bambú, shanai, shofar, tártaro, sarewa, koto.

Espero que Lateef me perdone por lo que he hecho con una de sus piezas. También espero lo mismo de los que escuchéis lo que sigue a continuación:



Para dejaros con buen sabor de boca he encontrado lo siguiente en youtube, interpretado al saxo por el mismo Lateef. Es una grabación antigua, me hubiera gustado poner una de sus piezas más recientes con la flauta, pero le ha dado por lo de la música orgánica (intercultural y demás) y, la verdad, resulta bastante difícil de escuchar. Así que nos quedamos con lo clásico...



lunes, 13 de abril de 2009

Footearth: tus pies en la tierra


Footearth: nace un web curioso, una idea que seguro que nos enganchará a muchos.
Es una idea de mi hermano Luis, que ya colaboró una vez en este blog (déjala marchar) : se trata de una auténtica primicia ya que está funcionando en periodo de pruebas. 

Así pues los lectores de este blog podéis ser de los primeros en participar. Se trata de hacer fotos de la punta de nuestros pies y el suelo que les rodea. La primera sorpresa es que ninguna foto es igual y cuando vamos sumando imágenes el mosaico resultante es espectacular. Si os animáis a visitar la web no es necesario que esperéis a hacer un viaje exótico para empezar a participar ya que en vuestro entorno, me atrevería a decir que hasta sin salir de casa, seguro que encontraréis más de una idea. Las fotos no se cuelgan automáticamente ya que primero las valida el administrador (para evitar gamberradas) pero el proceso es rápido, al día siguiente vuestras imágenes aparecerán junto al resto.

Yo ya he colgado mis primeras fotos, ahi va una de ellas:


domingo, 12 de abril de 2009

El valle de Arán desde la ventana

Hoy más imágenes que palabras.

Especialmente de la gran nevada del valle de Arán que nos recluyó al calor de la lumbre.


Desde la ventana



Viella, capital del valle

El río Garona





Viaje de vuelta, pantano de Graus


Parque del agua: la conversión de la Expo de Zaragoza