martes, 10 de febrero de 2009

El vuelo del hombre

El deporte aventura lo invade todo, gentes que se tiran desde un puente con una pierna agarrada a una cuerda, esquiadores descendiendo por precipicios cuya pendiente tan apenas les deja tocar la nieve, escaladores que llegados a la cima se calzan un parapente y bajan la montaña volando, o subidos en un globo hacen desde arriba caida libre con paracaidas.

También son muy frecuentes las aventuras de documental en las que se llega a sitios increibles, todo naturaleza salvaje, en las que apenas se intuye que tras la cámara hay un potente equipo rodeado de gpeses, helicópteros de apoyo, comida, cama caliente y demás cosas aventureras.

Nunca he llegado a entender el calificativo de aventura a estas actividades circenses al aire libre. Para mi aventura es iniciar un viaje en el que una gran parte de lo que sucederá es desconocido y fuera de control. Buscar el nacimiento del Nilo sin tener mapa alguno, zarpar de Palos rumbo a las Indias sin saber si el mar se acabará en una gran catarata, navegar como ¡oh petrel! en un velero sin motor y con poca experiencia marinera. A parte de estas "grandes aventuras" todos tenemos las nuestras más pequeñas en nuestra vida cotidiana, el ver nacer y crecer a tus hijos es, sin duda, una de las mayores que vivimos las personas "normales". El afrontar la vida con verdad también nos depara momentos de aventura incuestionable.

Dicho lo cual he de afirmar sin rodeos que los hombres voladores de este video realmente me han impresionado.



wingsuit base jumping from Ali on Vimeo.

3 comentarios:

Gemma dijo...

¿Te imaginas estar en el suelo y ver a alguien volando así?, Si Superman hubiese visto este traje entonces...
La verdad es que tíene que ser alucinante, pero la edad cada vez mas me pone los pies en tierra firme.
Saludos, me encanta tu blog.

Senén dijo...

La verdád es que me gustaría tener los colgantes necesarios para eso porque debe ser increible la sensación. El otro día miraba un video de unos tipos que se ponen una especie de vestimenta que quedan como unas ardillas voladoras como con membranas entre los brazos y el cuerpo, eso les da mucho más resistencia a la caida y "vuelan" lejísimo. Debe ser increible. Juro que 30 años menos y buscaba como hacerlo.
En paracaidas ya volé, arrastrado por una lancha con motor fuera de borda, fue en Acapulco, Mexico, la correa que aguantaba el culete se soltó y todo el viaje lo hice colgado con las manos. Veia los áticos del los hoteles de 15 pisos de Acapulco desde mas de 100 mts. mas arriba, le hacía señas a los de la lancha y ellos me contestaban... saludándome!!!
Cuando terminó la tortura - perdón, el viaje - me dijeron que creían que estaba disfrutando y me saludaban. L p. m. que los p.
Por eso de volar nada de nada. Los aviones porque no puedo ir caminando a Uruguay, que si no...

Pèsol dijo...

Si los colgantes son muchos el peligro de darte con una piedra aumenta de manera exponencial. Así que menos colgantes...
Un abrazo, amigo Senén